Hace tiempo que el nombre de Ángel se ha hecho tan familiar que no me molesto ni en leerlo porque sé que lo tengo.
Está ahí, en la estantería, para cuando quiera cogerlo.
Existe el riesgo de que se venda, en cuyo caso, cruzo los dedos para que el distribuidor tenga la buena estrella para reponerlo.
Luego tenemos el problema de que no se ha vendido suficiente…
Definamos suficiente. Es muy difícil valorar una venta en valor real y no en metal. Pero Ángel, después de hacerme llorar con una cita sobre la lectura que, ironías del destino, saqué de internet, él se quedó ahí, invisible en riguroso orden alfabético hasta que llegó el arrastre de las redes y descubrí con amargura que nadie, NADIE, se había hecho con él.
Sin la poca dignidad de haber sido robado (para eso hace falta que las dos partes tengan cierto valor ) este ejemplar olía a devolución.
De hecho no podía conservarlo en el estoc de la librería, pero no podía retornarlo así sin más y como por aquel entonces tenía que coger el metro a menudo, lo llevé conmigo.
Me lancé a un párrafo al azar y decidí que no tenía mucho sentido leer la introducción que hace el mismo autor del que no conocemos casi obra.
Encontré grandes poemas.
Le pido precisión a la poesía, perfección, sentido… imposible. La poesía a veces te sale de así, a veces te entra también porque sí.
Un día se cruzó en nuestro camino el presentador del Tomate (personaje muy querido por una de nuestras amigas)y no desperdiciamos la ocasión para pedirle un autógrafo, con tanta fortuna de que nadie tenía papel, o para ser más exactos, el único papel con cierta dignidad que llevaba en el bolso era el libro de Ángel.
Lo saqué y le pedí: firma en el libro, así de paso, lo leerá.
El afirmó que le gustaba la poesía, conocer al autor, y nos firmó en la página de cortesía, por cortesía, dedicado a ¿cómo se llama esta chica?…..
Así, por la patilla, mi amiga poco lectora tiene entre las manos un poemario de Ángel firmado por el presentador del Tomate esperando que el cariño que le tiene a uno la empuje a leer el autógrafo y alguna más de las páginas que le siguen.